Vestíbulo

El vestíbulo es la cavidad laberíntica de mayor tamaño, posee un diámetro máximo de 4 a 6 mm. La pared medial del vestíbulo es única ya que en ella se encuentra dos depresiones distintas. Postero superiormente se encuentra  el receso elíptico, donde se ubica el utrículo. El receso esférico posee una ubicación antero inferior y contiene el sáculo. Entre estas dos cavidades se encuentra la cresta vestibular, entidad que se divide posteriormente  en dos ramas limitando  una depresión denominada receso coclear, el cual es la porción mas proximal a la cóclea.

El Utrículo está fuertemente unido al receso elíptico por tejido conectivo y por ramas del nervio vestibular. Este esta comunicado con los canales semicirculares y el seno endolinfático, por medio del conducto utricular.

 

El sáculo posee una forma ovoidea y es de menor tamaño que el utrículo. Asociado al receso esferoidal por tejido fibroso. Esta comunicado al seno endolinfático (vía ducto sacular) y a la cóclea por medio del canal de reuniens.

 

El ducto endolinfático esta formado por la unión de dos canalículos, los cuales nacen desde el sáculo y utrículo, el cual posee al inicio una porción intravestibular ensanchada llamada seno. El diámetro disminuye al alcanzar el istmo y penetrar en el acueducto del vestíbulo, donde finalmente vuelve a ensancharse. El conducto esta cubierto por tejido conectivo a lo largo de casi toda su extensión.

 

El saco endolinfático continua y termina el conducto endolinfático. Este constituye una extencion intracraneal del laberinto membranoso de un tamaño aproximado de 1cm que reposa sobre la  fosa ungueal en la cara posterior del peñasco.

 

Función

El sáculo y utrículo, son llamados laberintos estáticos, ya que su función está relacionada con la detección de la posición de la cabeza respecto a la gravedad, y no al movimiento voluntario. Cada uno de ellos posee sensores receptores (macula) ubicados en los ángulos opuestos, que consisten en células ciliadas y pequeños cristales de calcio carbonatado (otolitos) unidos por una masa gelatinosa, es esta masa la que por inercia va a comprimir o estirar los cilios en un movimiento de aceleración vertical, en cuyo caso será la macula sacular  la que detecte dicho movimiento, en cambio  movimiento de aceleración o desaceleración será detectado por la macula utricular . Es por esto que pequeños cambios en la posición de la cabeza distorsionan y estimulan las células ciliadas.

Fig. 1 Esquema  del Oído interno, con disección de la pared lateral del vestíbulo, se observa  el laberinto óseo (externo) y el laberinto membranoso interno).

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Creado por Javier Urriola Y./ Universidad Austral de Chile / Todos los derechos reservados

Valdivia  - Chile